El Eco de Tu Ausencia: Capítulo 3: El Colapso de los Cimientos

La lluvia torrencial azotaba los ventanales del apartamento de Alex. 'No entiendes', dijo él, recorriendo la habitación como un tigre enjaulado. 'El consejo directivo quiere demoler el edificio contiguo. Tu tejado...' Luna lo miró desde el sofá, su tranquilidad un contraste doloroso con su agitación. 'Nada es permanente, Alex. Ni los edificios, ni el dolor'. Pero cuando mencionó los planes de mudarse a Barcelona con una residencia artística, vio cómo se resquebrajaba su fachada de control. '¿Y nosotros?' preguntó, su voz quebrada. '¿Qué somos?' La tormenta rugía fuera, reflejando el caos interior. 'Tal vez solo dos extraños que se prestaron coraje por un tiempo', susurró Luna, recogiendo sus pinceles. Alex observó cómo empaquetaba sus colores, cada tubo de pintura guardado como un adiós. El olor a trementina y lluvia se volvió agrio en su garganta.