El Susurro del Bosque Sombrío: Capítulo 4: Raíces de Verdad

Valeria yació inmóvil mientras las raíces la cubrían lentamente. En lugar de miedo, una paz extraña la invadió. Imágenes fluyeron hacia ella: su hermano adolescente, no asustado sino sonriente, abrazando un roble antiguo mientras su cuerpo se fundía con la madera. 'Eligió quedarse', comprendió de repente.

'El bosque ofrece consuelo a los corazones rotos', explicó el Guardián, ahora de pie junto a ella. 'Absorbe su dolor y les da paz eterna. Pero el precio es convertirse en parte de él'.

Las lágrimas rodaron por las mejillas de Valeria. '¿Por qué no me dejó quedarme con él?'

'Porque tu dolor era diferente. Necesitabas la verdad, no el olvido'.

Las raíces se retiraron. Valeria se levantó temblorosa, sintiendo que algo en ella había cambiado. Al salir del bosque al amanecer, miró hacia atrás una última vez. Entre los árboles, distinguió la figura de su hermano, sonriendo, antes de desvanecerse en la luz matinal.

Tres meses después, su libro 'El Susurro del Bosque' se publicaba, contando una historia de desapariciones pero omitiendo la verdad sobrenatural. A veces, en sueños, aún escuchaba el susurro del bosque, recordándole que algunas verdades son demasiado frágiles para el mundo exterior.