El Susurro del Bosque Sombrío: Capítulo 3: La Danza de las Sombras

El bosque de noche era un lugar completamente diferente. Los sonidos se amplificaban, cada crujido era una amenaza, cada susurro una advertencia. Valeria había decidido pasar la noche allí, equipada con cámaras de visión nocturna y grabadoras.

'Si hay alguien ahí, muestrese', desafió, su voz temblando levemente.

Los árboles comenzaron a moverse, no por el viento, sino como si se reorganizaran a sí mismos. Las raíces serpenteaban por el suelo, formando esos mismos patrones circulares que había visto antes. De repente, el Guardián emergió de la oscuridad, sus ojos ámbar brillando con luz propia.

'Tu persistencia te costará caro, intrusa', dijo su voz, que parecía venir de todas direcciones a la vez.

'¿Qué le hicieron a mi hermano? ¿A todos los demás?'

El Guardián se acercó, y Valeria pudo ver cómo su piel parecía fusionarse con la corteza de los árboles cercanos. 'No les hicimos nada. Se convirtieron en parte del bosque, como todos los que eligen quedarse'.

Antes de que pudiera reaccionar, las raíces brotaron del suelo, envolviendo sus piernas. 'Tu escepticismo te ciega. El bosque no mata... absorbe. Y tú tienes demasiado dolor para resistirte'.