El Eco de las Mareas: Capítulo 1: La Marea Reveladora
El coche de Elena crujió sobre el empedrado irregular de Puerto Alba. El aire salobre le golpeó el rostro, transportándola una década atrás. Cada edificio descolorido por el salitre era un recordatorio de lo que había perdido. Se alojó en la misma pensión frente al muelle, donde el sonido constante de las olas contra las rocas era un latido monótono. Al atardecer, caminó hasta la playa donde habían encontrado la mochila de Isabel. La marea baja había expuesto rocas que normalmente permanecían ocultas. Entre las algas marrones y los caparazones de cangrejos rotos, algo brilló bajo la luz anaranjada del crepúsculo. Era la pulsera de plata que le había regalado a su hermana, con la inscripción 'Hermanas para siempre' aún legible. Al levantarla, notó que la cadena estaba enredada en lo que parecía un trozo de tela azul marino, el mismo color del uniforme del colegio de Isabel. Un escalofrío recorrió su espina dorsal cuando se dio cuenta de que alguien la observaba desde los acantilados.