El Eco de la Sombra: Capítulo 5: El Sonido de la Ausencia

Dentro de la Cámara Cero, el silencio era tan absoluto que podían escuchar la sangre circular por sus venas. El Eco golpeaba la puerta, frustrado. Pero entonces Elena notó algo terrible -su tinnitus, ese zumbido constante que tenía desde niño, ahora sonaba como un trueno en el silencio perfecto. 'No puedo,' susurró, y ese mínimo sonido fue suficiente. La entidad encontró una grieta en la puerta, filtrándose como humo negro. Marcus actuó rápido. '¡Cúbrete los oídos!' gritó, activando el emisor de frecuencias que había traído consigo. Emitió un sonido por encima del umbral humano -un grito silencioso que hizo retroceder a El Eco. En ese momento de distracción, Elena comprendió la verdad: no había que destruirlo, sino entenderlo. 'Basta,' dijo en voz baja pero firme. 'Te escuchamos.' La entidad se detuvo, y por primera vez, hubo verdadero silencio.