El Eco de la Sombra: Capítulo 4: El Ritual del Silencio
El Eco ahora llenaba los pasillos, una presencia tangible que distorsionaba la realidad. 'Tiene debilidades,' dijo Elena repentinamente, sus ojos iluminados por una idea peligrosa. 'El silencio absoluto. Se alimenta del sonido, ¿verdad?' Marcus asintió lentamente. 'Los protocolos de contención incluían cámaras de vacío acústico. Pero nadie sobrevivió lo suficiente para probarlas.' Decidieron llegar a la Cámara Cero, la única sala capaz de silencio perfecto. Cada paso era una agonía -sus respiraciones, sus latidos, incluso el crujido de su ropa alimentaban a la entidad. Al llegar a la puerta de la cámara, Elena sintió cómo El Eco se concentraba detrás de ellos, una masa de oscuridad vibrante que anticipaba su próximo movimiento. 'Cuando entremos,' susurró Marcus, 'no hagas ningún sonido. Ni siquiera respires fuerte.'