El Eco del Subsuelo: Capítulo 4: El Susurro Final

La decisión de Valeria llegó con claridad repentina. 'No podemos destruir esto', dijo, poniéndose entre Markov y Samuel. 'Es un archivo viviente de nuestra ciudad, de nuestras vidas'. Markov bajó el arma lentamente, las lágrimas recorriendo su rostro mientras veía a su hermana sonreírle desde uno de los ecos. 'Ella está en paz', comprendió. Samuel asintió, su postura perdiendo la rigidez de décadas. 'Solo necesitaba a alguien que entendiera', confesó.

En los meses siguientes, Valeria diseñó un sistema para estabilizar los túneles sin alterar los ecos, mientras Markov usaba su influencia para declarar la zona protegida. La última noche, Valeria descendió sola a la cámara central. Extendió la mano hacia la pared y sintió no solo los ecos del pasado, sino algo nuevo—un eco de sí misma, de su propia historia encontrando finalmente un hogar. 'Algunos lugares no están hechos para ser conquistados', susurró, 'sino para ser comprendidos'. Cuando salió, supe que regresaría—no como intrusa, sino como parte del equilibrio que ahora ayudaba a preservar.