El Gran Desastre del Circo Melancólico: Capítulo 1: La Última Oportunidad bajo las Estrellas Agujereadas

La carpa del Circo Melancólico se mecía suavemente con el viento nocturno, sus parches multicolores ondeando como banderas de derrota. Dentro, el olor a serrín húmedo se mezclaba con el aroma dulzón del algodón de azúcar que comenzaba a cristalizarse. Lorenzo ajustaba su nariz roja desinflada frente a un espejo empañado por sus propias lágrimas. 'Otro lleno... de bancos vacíos', murmuró mientras una lágrima genuina resbalaba por su mejilla, creando un nuevo camino en su maquillaje ya deteriorado. Madame Suspiros recorría la carpa principal, sus dedos acariciando las cuerdas flojas de las carpas como si palpitaran los latidos de un corazón enfermo. 'Solo nos quedan tres funciones, Lorenzo. Si no vendemos entradas...' No terminó la frase. El sonido de un trapecio chirriando anunció la llegada de Aurelio, quien bajaba con movimientos precisos pero temblorosos. '¿Alguien vio mi talco? No puedo actuar si mis manos sudan más de lo normal', dijo con voz quebrada. La noche prometía ser tan memorable como olvidable.