El Susurro del Bosque Olvidado: Capítulo 4: La Semilla del Nuevo Amanecer
La sombra se cerneba sobre ellos, un vacío que devoraba la luz y el sonido del bosque. '¡Es la duda y el olvido hecho实体!', gritó Lysandra, debilitándose. Corvus intentó contenerla con su magia, pero sus poderes flaqueaban. Fue entonces cuando Elara entendió. No se trataba de luchar contra la sombra, sino de recordar. Comenzó a cantar las canciones que las flores le habían enseñado, a contar las historias que los árboles le habían susurrado. Con cada memoria compartida, la sombra retrocedía. Corvus, viendo la pureza de su conexión, se unió a su canto. Juntos, alimentaron al bosque con esperanza y recuerdos. La sombra se disipó, transformándose en rocío matutino. Lysandra, renovada, les sonrió. 'El equilibrio está restaurado'. Al amanecer, Elara encontró una semilla brillante donde había estado la sombra. 'La Semilla del Nuevo Amanecer', explicó Corvus. 'Plántala donde quieras, y creará un puente entre nuestro mundo y este'. Elara decidió plantarla en el límite del bosque, creando un santuario donde ambos mundos pudieran coexistir. Corvus, por primera vez en siglos, sintió que no estaba solo.