El Secreto de las Mareas Perdidas: Capítulo 2: Las Sombras del Puerto
El rumor del descubrimiento se extendió por Bahía Esmeralda más rápido que un incendio en secano. Esa tarde, mientras Elias y Marina examinaban el mapa en la cocina de la casa del viejo marinero, con el olor a café recién hecho y galletas de jengibre llenando el ambiente, una sombra se cruzó en la ventana. 'Abuelo, ¿estás seguro de que nadie más sabe sobre esto?', preguntó Marina, sus dedos trazando las líneas del pergamino. 'Los secretos del mar nunca permanecen ocultos por mucho tiempo, niña', respondió Elias con voz grave. Esa noche, mientras caminaban hacia el muelle para inspeccionar el viejo velero de Elias, dos figuras emergieron de entre las pilas de redes de pesca. El Capitán Salazar apareció, su silueta recortada contra la luna llena. 'Montenegro', dijo con una sonrisa que no llegaba a sus ojos. 'He oído que la marea te ha traído un regalo. Los viejos marineros deberíamos compartir nuestros tesoros.' La tensión se podía cortar con un cuchillo mientras las olas golpeaban rítmicamente los pilotes del muelle.