El Eco de las Mareas Perdidas: Capítulo 4: Marea Cambiante

La tormenta rugía fuera de las cuevas mientras Elena tomaba su decisión. 'No puedo condenar a otro a este olvido', declaró, alejándose del estanque. Kai sonrió por primera vez, un gesto que transformó su rostro severo. 'Has entendido. La compasión es un recuerdo que la isla nunca toma'. Al rechazar el intercambio, algo extraordinario ocurrió: Miguel abrió los ojos naturalmente, liberado del hechizo. 'La isla solo prueba a quienes buscan sus secretos', explicó Kai. 'Has pasado la prueba'. Al amanecer, los tres observaron cómo la marea alta devolvía las memorias robadas a Elena en forma de conchas brillantes que llegaban a la orilla. 'Algunos misterios', reflexionó Miguel abrazando a su nieta, 'están mejor comprendidos que resueltos'. La isla pareció susurrar su aprobación en el viento salado.