El Eco de las Olas Perdidas: Capítulo 2: Corrientes Subterráneas
El laboratorio improvisado en la cabaña familiar olía a madera podrida y productos químicos. Elena revisaba los datos por tercera vez, frustrada. 'No tiene sentido', murmuró, 'las lecturas indican actividad geotérmica donde no debería haberla.'
Una brisa repentina abrió la ventana, esparciendo papeles por el suelo. Entre ellos, una foto descolorida de Lucía sonriendo frente a la Cueva de los Suspiros—el lugar donde desapareció.
Don Rafael apareció en la puerta, sosteniendo dos tazas de café. 'Tu hermana también venía aquí a medir cosas. Decía que la isla respiraba diferente.' Se sentó pesadamente. 'Nadie quiso escucharla.'
'¿Qué sabía ella?' La voz de Elena sonó más urgente de lo que pretendía.
'Que la isla no es lo que parece.' El viejo señaló hacia el norte. 'Hay una grieta en el lecho marino que se expande. Lucía creía que liberaba algo... antiguo.'
Esa noche, Elena soñó con su hermana flotando entre corales luminiscentes, sus dedos trazando patrones en el agua que coincidían exactamente con los datos anómalos de sus mediciones. Al despertar, supo que debía bucear en la grieta—el lugar que todos evitaban mencionar.