El Eco de los Náufragos: Capítulo 4: El Último Mensaje
Un año después, Bahía Eterna respiraba diferente. Nuevas autoridades, transparencia en los fondos pesqueros. Samuel seguía en el faro, pero ahora con Isabel como visitante frecuente. Juntos habían publicado la verdad completa. Esa tarde, mientras limpiaba el mirador, Samuel encontró una tercera botella atrapada en las rocas debajo. No contenía un mensaje de denuncia, sino de perdón. Escrita por el Capitán desde prisión: 'Samuel, el mar nos juzga a todos. Cuida de Bahía Eterna como Leo hubiera querido'. Esa noche, Samuel encendió la lente y por primera vez en años, no sintió el peso de los secretos. Arrojó ambas botellas al mar, dejando que las olas llevaran su respuesta silenciosa. Mientras la luz barría el océano, supo que algunos ecos nunca se apagan, pero pueden transformarse en faros para otros.