El Secreto de los Fareros: Capítulo 1: El Descubrimiento en la Tormenta

La tormenta azotaba el acantilado con furia bíblica. Lorenzo ajustó el mecanismo del faro, sintiendo el vibrar del cristal bajo sus dedos. Cada relámpago iluminaba el pueblo dormido abajo, las olas rompiendo contra las rocas como cañonazos. Al revisar el compartimento secreto que su abuelo le mostró antes de morir, sus dedos encontraron algo inesperado: un paquete de documentos atados con cinta de cuero, protegidos en un tubo de latón sellado con cera. Al abrirlo, el olor a papel viejo y salitre llenó la pequeña habitación. Los primeros renglones, escritos con tinta desvanecida, comenzaban: 'Confesiones del verdadero origen de Mar Serena, 1823'. Lorenzo sintió que el suelo se movía bajo sus pies más que por la tormenta.

'Al día siguiente, con el mar calmado y el sol brillando sobre las aguas turquesas, Lorenzo buscó a Don Álvaro en la plaza del pueblo. Las gaviotas gritaban sobre sus cabezas mientras los pescadores reparaban redes. Don Álvaro escuchó en silencio, sus dedos jugando nerviosamente con el anillo familiar. 'Esos papeles no importan, muchacho', dijo finalmente, su voz grave. 'Algunas historias es mejor dejarlas dormir donde están.' Pero Lorenzo notó el temblor en sus manos y supo que había encontrado algo importante.